“¿No les da vergüenza?”, preguntó el entonces director de la Escuela de Música de la Universidad de Los Andes, Gilberto Rebolledo, al ver que cuatro de sus estudiantes habían tenido la osadía de participar en un concierto prácticamente sin ensayar.

Vía www.guatacanights.com | Por Eudomar Chacón

Aquel primer acto fue a principios del año 2000. Semanas después, cuando el calendario indicaba 26 de febrero, los mismos músicos recibieron una invitación para presentarse en el Aula Magna de la ULA. Pensando en el regaño de su maestro, y como un homenaje a El sinvergüenza, el famoso merengue compuesto por José Antonio Naranjo que tocaba El Cuarteto, decidieron bautizarse como Los Sinvergüenzas.

En aquella primera presentación, el ensamble estuvo conformado por Héctor Molina, Edwin Arellano, Sergio Torres y Raúl Picón. Con el tiempo, Torres y Picón, le abrieron camino a Heriberto Rojas y Raimundo Pineda.

Como tantos grupos, comenzaron haciendo versiones de temas consagrados de otros compositores y agrupaciones. La música de El Cuarteto, del Grupo Raíces de Venezuela, el Ensamble Gurrufío y la obra de Aquiles Báez alimentaba su repertorio. Apenas se atrevían a interpretar música original. Sus primeros discos, Bichoneando (2001) y Desde otro lugar (2007), son una muestra de ello.

Por esa época, cuando lanzaron el segundo trabajo, integraron el colectivo Movida Acústica Urbana, con el que editaron un antológico álbum doble en directo, grabado en el bar Discovery de Caracas. A ese le seguiría Sinvergüenzuranzas (2011), un álbum de consagración, repleto de temas inéditos.

Claro que quisieran hacer muchas más actividades para celebrar este cumpleaños, pero las circunstancias lo complican. Al menos eso deja saber Héctor Molina: “En estos 20 años, es la primera vez que llevamos más de un año sin tocar. Para mí es doloroso”. La razón es simple: los integrantes están regados por el mundo (Héctor vive en Miami, Raimundo en Chicago, Heriberto está en Portugal y Edwin es el único que sigue en Venezuela). El recital más reciente ocurrió en octubre de 2018, cuando se presentaron en el escenario de Guataca en Miami junto con la cantante Marina Bravo.

Sin embargo, los artistas siguen construyendo su legado. Actualmente, trabajan en su cuarto disco, conmemorativo de la efeméride, y también en un libro con varias de sus composiciones para que los más jóvenes, aparte de seguir tocando la música de maestros como Simón Díaz, Otilio Galíndez, Henry Martínez, Luis Laguna, Aquiles Báez y Cristóbal Soto, también toquen los temas de Héctor Molina, Edwin Arellano, Heriberto Rojas y Raimundo Pineda, ese cuarteto sinvergüenza que hace 20 años se montó en el Aula Magna de la ULA sin pensar que llegaría a convertirse en unos referentes de la música tradicional venezolana.